El experimento Godai | Crear un mundo desde el vacío
- Aixa Rava

- 10 jul
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Reseña de Cecilia Perna para Revista Ruda
Como se explica en la primera página, el poemario se presenta como una reescritura invertida del Libro de los cinco anillos que el Samurai Miyamoto Musashi escribió entre 1643 y 1645, en su vejez, retirado a la vida ermitaña, adentro de una cueva. La oposición entre ambos escritos parte de una anécdota vital: mientras a los 13 años el guerrero mataba en duelo a su primer oponente, a la misma edad, la poeta se desmayaba en un baño escolar, declarando temerle a todo.
Mientras el guerrero persigue y obtiene constantemente la victoria, la poeta busca un camino de comprensión de sí y del mundo circundante, fallando cada vez. Y es la falla lo que la empuja al mapeo constante. Es otro modo de oposición, este de Musashi y Rava: un duelo de escritura y pensamiento. Una suerte de reversión de David y Goliat, sin vencedores. O con este peculiar triunfo: la chance de volver a crear un mundo desde el vacío.
“Godai” es la palabra japonesa para nombrar la existencia de cinco elementos: tierra, agua, fuego, viento y vacío, que están en salpicré, poblando las imágenes de los poemas. Quizá, de los cinco, el más poderoso sea el vacío. Por su invisibilidad y su silencio, forma el tejido del cuerpo, el tejido de cada poema: en los puntos de un tejido, es el vacío lo que las hebras delimitan, para dar carne a una piel, a una corteza, a una configuración del mundo. Las hebras son aquí la escritura y los poemas, lo que queda urdido.




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